En esta entrada del blog os quiero hablar sobre hidroponía o cómo cultivar sin suelo, pero antes de empezar quiero daros algunos datos. El primero es que en 2050 seremos más de 9.000 millones de personas viviendo en el planeta. El segundo es que como consecuencia de ello, y siempre con datos de la FAO, la demanda de alimentos aumentará en un 60% por encima de los niveles actuales. El tercero, y último, es que el 33% del suelo está degradado por la erosión y como consecuencia de ello se perderá un 10% del rendimiento agrícola.

Las informaciones sobre la presencia de plaguicidas en alimentos son cada vez más frecuentes y se extienden como la pólvora por las redes sociales, y por WhatsApp especialmente. Cada vez estamos más preocupados por nuestra alimentación, a veces hasta niveles obsesivos, y eso, unido a la falta de información y conocimiento, hace que demos por bueno todo lo que leemos.

El libro Diseño agronómico e hidráulico de riegos agrícolas a presión, editado por Editorial Agrícola y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se estructura en varios apartados. En el primero de ellos, su autor, Miguel Ángel Monge, comienza revisando la relación agua-suelo, la salinidad y las características que hacen que un agua sea apta para los cultivos.