La inteligencia artificial está transformando el sector agroalimentario: algoritmos de inteligencia artificial que analizan la salud de los cultivos o determinan el momento óptimo para la cosecha, que facilitan el uso de sistemas de riego inteligentes, que supervisan la salud y el bienestar de los animales, que optimizan la planificación de la producción y que predicen la demanda con mayor precisión, entre muchas otras funcionalidades.

El cultivo de leguminosas ofrece numerosas beneficios, tanto desde el punto de vista nutricional como agronómico y medioambiental. Y por ello, la nueva política agrícola común europea (2023-2027) promueve su cultivo como una de las herramientas clave para conseguir una producción agrícola más sostenible.