Los 4 principales retos del aceite de oliva virgen extra español

Los 4 principales retos del aceite de oliva virgen extra español

En el mundo, se cultivan alrededor de doce millones de hectáreas de olivar. España tiene el 24 % de esa superficie y con ellas produce prácticamente el 50 % de aceite de oliva del mundo, por lo que podemos decir que España es el país más competitivo del mundo con diferencia.

Pero a pesar de su impacto positivo, el aceite de oliva virgen extra español no está exento de desafíos significativos. La competencia con otros aceites y grasas, la volatilidad de los mercados y la presión por la innovación y la sostenibilidad son obstáculos que requieren respuestas creativas y sostenibles.

Sigue leyendo, te lo explico:

 

¿Cuáles son los retos del sector del aceite de oliva virgen extra?

Para Álvaro Olavarría, secretario general de Oleoestepa, al que he conocido durante un viaje de prensa a la Denominación de Origen Protegida Estepa (DO Estepa), estos son los principales retos del sector del aceite de oliva español:

 

Competencia con otros aceites y grasas

Superar la competencia del aceite de oliva virgen extra (AOVE) con otros aceites y grasas, como el aceite de palma, de soja o el de cacahuete es uno de los grandes retos del AOVE español. Compite con estos en precio y en sabor, dos factores fundamentales, lo que subraya la necesidad de estrategias comerciales creativas y frescas para mantener y expandir la cartera de clientes. 

La volatilidad de los mercados

La volatilidad de los mercados, marcada por fluctuaciones en los precios del aceite de oliva, también se presenta un desafío significativo para el sector. La tarea de hacer mercado y mantener una cartera de clientes estable requiere no solo creatividad sino también una política comercial robusta. La solidez de los argumentos para el consumidor de AOVE se vuelve aún más crucial en este escenario.

Competitividad tecnológica y productiva

La industria olivarera está compuesta por pequeñas y grandes cooperativas, pero también por empresas con gran capacidad de inversión tecnológica. Y cuanta mayor capacidad tecnológica, mayor capacidad de producción. Superar el reto tecnológico se vuelve imperativo para no quedarse rezagado. 

Rentabilidad y reconversión 

La rentabilidad de las explotaciones se vincula directamente a la reconversión total y al olivar intensivo. El tamaño, tanto de las explotaciones como de las almazaras, se revela como un factor determinante. 

Aunque también hay que decir que la preocupación central del sector se enfoca en la mano de obra, una cuestión aún no resuelta, especialmente en las tareas de recolección y poda, que resulta realmente difícil.

Este viaje de prensa a la DO Estepa nos llevó también a conocer diferentes explotaciones y almazaras, que nos acercó a la manera de producir uno de los mejores aceites de oliva virgen extra del mundo, que yo describiría con cuatro palabras: pasión, tradición, innovación y sostenibilidad.

 

 

Medidas para superar los retos del aceite de oliva español

Según Álvaro Olavarría, las medidas que se pueden adoptar para superar estos desafíos son estas:  

El regadío se presenta como un factor clave para la competitividad del olivar. En lugares como Estepa, donde no hay alternativa de cultivo, la gestión del agua se convierte en un elemento esencial. La falta de agua es un factor limitante.

Profesionalización de las cooperativas. En un contexto donde el 50 % de las compañías oleícolas se integra en grupos de segundo grado, la profesionalización de este modelo se vuelve crucial para enfrentar las demandas comerciales globales.

Armonización de las normas de calidad. La armonización de las normas de calidad se plantea como una necesidad para facilitar la comercialización global del AOVE, evitando malentendidos y clasificaciones divergentes.

Autorregulación y almacenamiento privado. Establecer un mecanismo de almacenamiento para excedentes puede ser una estrategia efectiva para estabilizar los precios y minimizar las fluctuaciones del mercado. 

En 2021, se aprobó un real decreto que hace posible la autorregulación del aceite de oliva, una medida que autorizará a ordenar la retirada temporal de producto cuando haya excedentes que provoquen bajadas de precios.

 

Oleoestepa, DO Estepa

Oleoestepa, DO Estepa

 

Estepa: Entre olivos y sostenibilidad

La Denominación de Origen Protegida Estepa lleva la innovación y la sostenibilidad en su ADN. Sin ir más lejos, es pionera en implantar la producción integrada en el olivar español y la aplicación de técnicas sostenibles, como las cubiertas vegetales, desde mucho antes de la nueva Política Agraria Común (2023-2027), lo que demuestra su compromiso con la tierra. 

Mi reciente viaje a la Denominación de Origen Estepa no solo fue un encuentro con el oro líquido, el aceite de oliva virgen extra, sino también una inmersión en la vanguardia de la sostenibilidad y la innovación en el mundo del olivar. 

La denominación de origen cuenta con más de 5.000 agricultores asociados de la comarca de Estepa, Sevilla, y Puente Genil, Córdoba, que reúnen en total 60.000 ha de olivos de las variedades Hojiblanca (mayoritaria), Picual, Arbequino y Lechín. 

 

Almazara, Arbequisur

Alperujo transformado en fertilizante

Proyecto Biolivar: Innovación en acción

Un punto culminante de la visita nos llevó a conocer el Proyecto Biolivar, una iniciativa que estudia la rentabilidad y sostenibilidad de las cubiertas vegetales en el olivar. Con el objetivo de determinar cuál es la cubierta más rentable y sostenible, este proyecto cuenta con la participación de agricultores convencidos de la necesidad de prácticas más respetuosas.

Este proyecto ha sido desarrollado a lo largo de cuatro años en explotaciones pertenecientes a la DO Estepa y aunque sus resultados finales no verán la luz hasta el próximo año (2024), los primeros datos obtenidos ya muestran las diferencias de comportamiento de la cubierta vegetal según el tipo de olivar y su impacto sobre la biodiversidad y el suelo.

Algunos de los ensayos del proyecto se han realizado en la finca La Calderona, que tuvimos la oportunidad de visitar en la primera parada del viaje, una finca en intensivo que podemos considerar tipo, ya que aproximadamente “el 40 % de la superficie de olivar en la DO Estepa se asemeja a este modelo: moderna, de variedad Hojiblanca, y lejos de lo tradicional”, comentaba Moisés Caballero, secretario de la DO Estepa.

Nuestra segunda parada nos llevó a conocer las prácticas desarrolladas en la finca Gallo, una explotación de olivar en superintensivo, donde también se han implantado prácticas sostenibles en el marco del proyecto Biolivar.

 

Finca Proyecto Biolivar, olivar intensivo. Práctica cubiertas vegetales

Olivar intensivo, cubiertas vegetales

DO Estepa, compromiso con la  sostenibilidad desde la raíz

La visita a la planta de compostaje de Arbequisur, S.C.A., guiada por Victorino Vega, investigador del IFAPA y pionero en la modernización del sector olivarero de la región, es un ejemplo de la innovación y la sostenibilidad del sector. Aquí no solo producen aceite de oliva virgen extra, sino que también transforman el alperujo, considerado un residuo de difícil gestión, en un compost que favorece la fertilización de los campos, además de que aporta una mayor rentabilidad  en la gestión de la almazara. El hueso de la aceite también se transforma en pellet utilizado habitualmente para calentar muchos hogares. 

Según el presidente de esta cooperativa, en la DO Estepa se ha hecho una clara apuesta por la revalorización de los subproductos del olivar, cerrando el ciclo completo en la elaboración del aceite de oliva. 

En Estepa, la calidad del aceite no es solo un estándar, es una tradición arraigada en la tierra y en la pasión de aquellos que la cultivan. Desde la finca hasta la almazara, cada paso refleja no solo el cuidado del producto sino también el compromiso con un futuro sostenible. Con cada gota de aceite, la Denominación de Origen Estepa escribe una historia de innovación y resiliencia, y estoy emocionada de compartirla con vosotros.

 

 

*Os dejo por aquí también el enlace a mi artículo «La olivicultura intensiva y la superintensiva marcan el rumbo» para la revista Agricultura.

 

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