Día Internacional de la Conservación del Suelo: Nueve amenazas para el suelo

Día Internacional de la Conservación del Suelo: Nueve amenazas para el suelo

El 33 % de los suelos del planeta están degradados y se ha calculado que aproximadamente entre el 60 % y 70 % de los suelos de la UE no están sanos.

El suelo sigue siendo objeto de graves procesos de degradación como la erosión, la compactación, la pérdida de materia orgánica, la contaminación, la pérdida de biodiversidad, la salinización y el sellado. En España, aproximadamente el 20 % del territorio presenta erosión y pérdida de suelo. Estas cifras nos alertan sobre la urgencia de tomar medidas para conservar nuestros suelos y garantizar su funcionalidad a largo plazo.

Por eso, cada 7 de julio celebramos el Día Internacional de la Conservación del Suelo para concienciar sobre la importancia de su conservación. Y yo quiero contribuir con este artículo en mi blog, donde señalaré algunas de las amenazas de los suelos y explicaré algunas técnicas destacadas que ayudan a preservarlos.

 

Agricultura sostenible

 

Nueve amenazas para el suelo

1.- Erosión
La erosión del suelo es un proceso en el que se va perdiendo la capa superficial del suelo principalmente por la acción del agua, del viento o de la labranza, que transportan las partículas del suelo a otro lugar.

En España, la pérdida media anual de suelo agrícola por la erosión está en torno a las 30 toneladas por hectárea y año, un valor que significa que el campo español está sufriendo un “proceso erosivo alto”.

2.- Desequilibrio de nutrientes
El desequilibrio de nutrientes ocurre cuando el suministro de nutrientes a través de adiciones de químicos y fertilizantes orgánicos u otras fuentes es insuficiente para permitir que los cultivos alcancen su desarrollo y rendimiento o excesivo durante la cosecha de los cultivos.

La insuficiencia de nutrientes contribuye a la inseguridad alimentaria y el exceso de nutrientes supone un mayor deterioro de la calidad del agua y a las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera procedentes de fuentes agrícolas.

3.- Pérdida de carbono orgánico
La pérdida de carbono orgánico del suelo (COS) es la pérdida de carbono orgánico almacenado en el suelo; ocurre principalmente debido a la conversión del carbono del suelo en dióxido de carbono (CO2) o metano (CH4) (ambos gases de efecto invernadero) y a la pérdida física de carbono del suelo por la erosión.

4.- Contaminación
La contaminación del suelo es la adición de productos químicos o materiales al suelo que tienen un efecto adverso significativo sobre cualquier organismo o en las funciones del suelo.

5.- Anegamiento
El anegamiento del suelo ocurre cuando el suelo está muy húmedo y es insuficiente el oxígeno en el espacio de los poros para que las raíces de las plantas puedan respirar adecuadamente.

Muchos suelos son anegados naturalmente, y esto solo es considerado como una amenaza cuando los suelos que fueron previamente aeróbicos (por ejemplo, con oxígeno adecuado en el espacio poroso) pasan a ser anegados.

6.- Compactación
La compactación del suelo es el incremento en la densidad y disminución de macro-
porosidad en el suelo, que resulta de la aplicación de presión a la superficie del mismo. Esta impide las funciones de ambos, el suelo superficial y subsuelo, e impide la penetración de las raíces y el intercambio de agua y gases.

7.- Sellado del suelo
El sellamiento del suelo es la cobertura permanente de un área de la tierra y su suelo por material artificial impermeable, por ejemplo, a través de edificios y caminos. Esto incluye el desarrollo de asentamientos dispersos en las áreas rurales, la expansión de las áreas urbanas en torno a un núcleo urbano, la conversión de la tierra dentro de un área urbana, así como la expansión de la infraestructura de transporte (caminos, carreteras, vías férreas, etc.).

8.- Salinización
La salinización del suelo es la acumulación de sales en el suelo (sodio, potasio, magnesio y calcio, cloruro, sulfato, carbonato y bicarbonato). Podemos hablar de dos tipos de salinización:

La salinización primaria o natural consiste en la acumulación de sales a través de procesos naturales debido al alto contenido de sal en el material de origen, aguas subterráneas, o la acumulación a largo plazo de las sales contenidas en las aguas de lluvia.

La salinización secundaria o salinización inducida por el hombre es causada por las intervenciones humanas tales como las prácticas de riego inapropiadas, por ejemplo, el riego con agua rica en sal y/o drenaje insuficiente. Este tipo de salinización es considerada como una amenaza para las funciones del suelo.

9.- Pérdida de la biodiversidad
La pérdida de la biodiversidad del suelo se refiere a la disminución o desaparición de la diversidad biológica, es decir, la variedad de seres vivos que habitan en él y que son imprescindibles para la producción de alimentos.

 

7 beneficios del cultivo de leguminosas

 

Técnicas de conservación del suelo

Para contrarrestar estos problemas, es crucial implementar técnicas de conservación del suelo. Veamos algunas de ellas:

1.- Rotación de cultivos: La rotación de cultivos consiste en alternar diferentes tipos de cultivos en una misma área a lo largo del tiempo. Esta práctica ayuda a mejorar la calidad del suelo, evita la acumulación de plagas y enfermedades, y aumenta la diversidad biológica.

Cultivos como las leguminosas son especialmente beneficiosos, ya que fijan nitrógeno en el suelo, reduciendo la necesidad de fertilizantes químicos.

Dediqué un artículo de mi blog a estos cultivos: 7 beneficios del cultivo de leguminosas

2.- Agricultura de conservación: La agricultura de conservación se basa en tres principios fundamentales: mínima labranza, mantenimiento de la cobertura vegetal y rotación de cultivos. Al reducir la labranza, se evita la erosión del suelo y se preserva su estructura. Mantener una cobertura vegetal constante, ya sea mediante cultivos o residuos de cosechas anteriores, protege el suelo de la erosión causada por el viento y la lluvia. Esta práctica también aumenta la infiltración de agua y mejora la retención de nutrientes.

3. Terrazas y barreras vegetales: Las terrazas son estructuras que se construyen en terrenos inclinados para reducir la velocidad del agua de lluvia y permitir una infiltración gradual, evitando así la erosión del suelo. Las barreras vegetales, como hileras de árboles o arbustos, actúan como cortavientos naturales, protegiendo el suelo de la erosión y promoviendo la biodiversidad.

4. Mantenimiento de la vegetación ribereña: Conservar y restaurar la vegetación en las áreas cercanas a ríos y arroyos ayuda a estabilizar los bancos, reducir la erosión y filtrar los sedimentos antes de que lleguen al agua, protegiendo así los ecosistemas acuáticos.

5. Cobertura vegetal y mulching: Mantener una cobertura vegetal en el suelo, ya sea mediante cultivos o plantas de cobertura, ayuda a protegerlo de la erosión y a mejorar su estructura. Además, el mulching (una especie de acolchado), que implica cubrir el suelo con materiales orgánicos como paja o hojas, ayuda a retener la humedad, reducir la erosión y mejorar la fertilidad.

6. Uso de abonos orgánicos: En lugar de depender exclusivamente de fertilizantes químicos, el uso de abonos orgánicos, como el compost o estiércol, puede mejorar la calidad del suelo al aumentar su contenido de materia orgánica, nutrientes y microorganismos beneficiosos.

7. Manejo adecuado del riego: Un riego eficiente y bien programado ayuda a evitar la compactación del suelo y la lixiviación de nutrientes. El uso de técnicas como el riego por goteo o el riego controlado puede minimizar el desperdicio de agua y mantener la salud del suelo.

Estas técnicas son solo algunas de las muchas opciones disponibles para la conservación del suelo y cuentan con un apoyo especial en la última reforma de la Política Agrícola Común (PAC) para el periodo 2023-2027 que supone ayudas concretas para los agricultores que las pongan en práctica (ecorregímenes).

La elección de la técnica adecuada dependerá de factores como el tipo de suelo, el clima, el cultivo y las condiciones locales.

No olvidemos que es importante fomentar prácticas sostenibles que preserven la salud del suelo y promuevan la producción agrícola a largo plazo. ¿Qué otras prácticas sostenibles incluirías tú en mi lista? Te leo en comentarios.

Etiquetas:
,
4 Comentarios
  • Enrique22
    Publicada a las 11:21h, 10 marzo Responder

    Sin duda hay que cuidar nuestros suelos, y ya lo hacemos, la rentabilidad de nuestros cultivos

    • Isabel Caballero
      Publicada a las 11:29h, 10 marzo Responder

      Gracias por tu comentario, Enrique.

  • Jesús Valiente
    Publicada a las 19:32h, 07 julio Responder

    Este tipo de agricultura no se puede aplicar en todos las tierras. Muchas veces hay que tirar de laboreo y de fertilizantes, si no es imposible producir nada.

    • Isabel Caballero
      Publicada a las 23:24h, 09 julio Responder

      Gracias, Jesús, por tu comentario. La verdad es que a veces es complicado tener en cuenta todos los condicionantes necesarios para conservar nuestros suelos. Un saludo.

Escribe un comentario