5 Razones por las que debemos conservar el suelo

Día Mundial del Suelo: 5 razones por las que debemos conservar el suelo

El suelo es la capa más superior de la tierra y está formada por minerales, materia orgánica, aire, agua y pequeños organismos vegetales y animales. En este artículo, escrito con motivo del Día Mundial del Suelo (cada 5 de diciembre), te dejo mis cinco razones por las que debemos conservar el suelo (Ojo! Hay muchos más).

Antes de comenzar, quiero aclarar que no soy investigadora ni bióloga ni técnico de nada, ni lo pretendo. Solo intento compartir contigo de forma amena y entretenida información básica sobre el funcionamiento del suelo para que entendamos la importancia de su conservación y el problema de degradación del mismo y cómo afecta a nuestras vidas, ya que dependemos del suelo más de lo que imaginamos.

Ahora sí, estas son mis cinco razones por las que debemos conservar el suelo:

 

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1.- El 33% de los suelos del planeta está degradado

Este es un dato de la FAO y es un porcentaje demasiado alto si tenemos en cuenta que el suelo retiene el triple de carbono que la atmósfera y que si lo gestionáramos de manera sostenible, sería nuestro mejor aliado en la mitigación del cambio climático.

¿Sabrías decir cuáles son las principales causas de la degradación del suelo? ¡Atento/a!

Entre las principales causas de la degradación del suelo está la acción humana, sí, la tuya y la mía. Es cierto que la erosión producida por factores naturales como el viento, el agua, los animales que viven en él y la propia actividad del suelo contribuyen a su degradación, con la pérdida de nutrientes, por ejemplo; pero las actividades agroganadera y forestal, el desarrollo del territorio y las actividades urbanas e industriales, entre otros, tienen consecuencias importantes en la salud del suelo.

 

2.- El suelo es un espacio lleno de vida, un ecosistema

El suelo contiene una cuarta parte de la biodiversidad de nuestro planeta. Ahí abajo, conviven millones y millones de microorganismos, desde aquellos invisibles al ojo humano hasta aquellos de mayor tamaño: bacterias, hongos, protozoos, insectos, gusanos, hormigas, etc.

Estos organismos se relacionan unos con otros, estableciendo relaciones de todo tipo (compiten por alimento y/o por espacio, los comparten para sobrevivir, se benefician unos de otros, etc.) y conforman la vida microbiana del suelo que permite que el ciclo de la vida continúe.

 

3.- Un suelo con vida es un suelo sano

Una vida microbiana activa en el suelo significa un aumento de la presencia de microorganismos en el mismo, algo fundamental porque estos microorganismos desempeñan funciones tan importantes como la fijación de nitrógeno, la proporción de oxígeno y la descomposición de la materia orgánica y minerales para que puedan ser absorbidos por las raíces de las plantas a modo de nutrientes. También facilita la circulación de agua.

 

4.- Un suelo sano es un suelo fértil

Si hay vida microbiana y circulación de nutrientes y agua, las plantas estarán mejor alimentadas, y con ello serán plantas más productivas y más resistentes a patógenos perjudiciales. La calidad de los frutos también será mayor.

 

5.- El 95% de los alimentos provienen del suelo

Este es otro dato de la FAO: El 95% de los alimentos provienen del suelo, por lo que éste es un recursos vital en la producción de alimentos, especialmente en las zonas en las que sufren de inseguridad alimentaria, tanto desde el punto de vista de la calidad como de la cantidad.

 

La celebración de días con este, el Día Mundial del Suelo, nos conciencian, o por lo menos así debería ser, sobre la importancia de proteger estos recursos naturales tan preciados y limitados. Solo el 12% de la superficie terrestre es cultivable y ese porcentaje va disminuyendo como consecuencia de la erosión y la degradación. De él depende la supervivencia del ecosistema, incluido nuestro sistema de producción de alimentos.

Modificar nuestros hábitos de consumo e implantar sistemas de producción más sostenibles son cuestiones fundamentalmente para abordar el reto de conservar los suelos.

 

Y tú, ¿qué otras razones para conservarlo añadirías a mi lista? Te leo en los comentarios.

 

 

 

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