España, con unas 300.000 toneladas, es el segundo país productor de uvas de mesa en Europa, por detrás de Italia y ligeramente por delante de Grecia. La producción española se concentra principalmente en Alicante y Murcia, región que en estos últimos años ha incrementado su volumen, especialmente en las variedades de uva sin semilla, las que mejores perspectivas de mercado tienen.

Cuando pensamos en fresas, lo primero que nos viene a la cabeza es Andalucía, especialmente Huelva, provincia que concentra el 95% de la producción, pero lo cierto es que el origen de casi todas esas fresas está en Castilla y León, donde se produce prácticamente toda la planta madre que garantiza la producción en Andalucía. Las bajas temperaturas en verano y la cantidad de horas de frío de Castilla y León permiten, por un lado, que la planta se desarrolle en fases fenológicas asociadas a la multiplicación vegetativa y alcance el estado de maduración perfecto en la fase de plantación y, por otro, mantener los estándares de sanidad deseados.